I
I
En el cero vi caer a un gigante por amor al cero,
como si las palmas de tus manos sepan a donde hay que ir.
A su vez, de vez en vez, caen los unos en los otros
y si una dirección queda en el mar,
allí estará mi lugar.
I
como si las palmas de tus manos sepan a donde hay que ir.
A su vez, de vez en vez, caen los unos en los otros
y si una dirección queda en el mar,
allí estará mi lugar.
Comentarios
Publicar un comentario